Yo era poeta
                          La boca llena de perlas
                                             Sylvia Plath



Yo era poeta, como él
pero quería vivir demasiado
él dormía pero ya no soñaba
me envolvían los chales y su humo.
Su nombre se le había perdido
mas a mí me llamaba
no acabé de vaciar la arena de sus botas
la arena del errante
el pelo me ha crecido en estos meses
su papel en el sueño sigue siendo invisible
yo lo sigo esperando, me pongo el delantal cada mañana,
le tengo los fósforos a mano, y su vino y su beso.
Había dejado atrás hacía tiempo las fronteras
y el sabor de mi boca era su urgencia
ahora
me las arreglo sola
sonrío me aniquilo me como las conchas y me como mis perlas
retorno teatral a plena luz
al mismo lugar que me liquida
para escucharme el corazón.
Hasta las hierbas lloran mi desgracia si las piso
y mis pies me recuerdan que aquí he vuelto
otros, mientras, me atizan.
−inundación de sangre es inundación de amor−
Mis palabras ahora ya no tienen jinete
igual que del poeta
sólo me queda un poco de ceniza en las manos.


Elena Tamargo



La Peregrina Magazine (c) 2011